Limpieza de humo

Pasa tu cristal por el humo de hierbas sagradas como la salvia, el palo santo o el romero. Esta es una forma suave y tradicional de liberar energía y buscar claridad.


Ideal para: la mayoría de las piedras, especialmente las delicadas o blandas.

Luz de la luna

Coloca tus cristales bajo la luna llena durante la noche. La energía lunar es refrescante, calmante y perfecta para restaurar frecuencias sutiles.


Consejo: Un alféizar de ventana funciona bien si no puedes colocarlos en el exterior.

Agua - Úsese con precaución

Algunos cristales se pueden enjuagar con agua limpia y natural. Importante: No todas las piedras son aptas para el agua; evite remojar cualquier material blando, poroso o metálico (como la selenita o la pirita).


Ejemplos seguros: amatista, cuarzo, ágata.

lecho de sal

Coloque sus piedras sobre sal marina seca o sal del Himalaya. Esto extrae la energía densa. Mantenga los cristales frágiles envueltos o protegidos para evitar la abrasión directa.


Ideal para: turmalina negra, obsidiana, cuarzo ahumado.

Sonido

Utilice cuencos tibetanos, campanas o diapasones. Las ondas sonoras se descomponen y movilizan la energía estancada, sin necesidad de contacto físico.


Perfecto para: Cualquier cristal, especialmente en grupos.

Tierra

Entierra un cristal en tierra natural durante más de 24 horas. Esto lo enraíza y lo devuelve a un estado neutro y equilibrado.


Ideal para: Uso intensivo o carga emocional.
piedras.

Luz del sol

El sol se energiza rápidamente, pero no a todos los cristales les gusta. Precaución: Algunas piedras pueden desteñirse o agrietarse. Limite la exposición.


Ideal para: cornalina, citrino, ojo de tigre.
Evitar: Amatista, cuarzo rosa, fluorita.

¡Mantengámonos conectados!

Vea cómo se hace, se da forma y se da vida a cada pieza...